Humedales
Los humedales ocupan el 2.6% del territorio del Parque, con predominio en Lemosín, donde el terreno es impermeable. Pero ojo, estos entornos están en decadencia con el abandono de las prácticas tradicionales y la creación de estanques.
LA IMPORTANCIA DE LOS HUMEDALES
Los humedales son de gran importancia para la preservación de los recursos hídricos, tanto cuantitativos como cualitativos. De hecho, a veces se las compara con plantas de tratamiento de aguas residuales naturales, ya que las instalaciones que las componen desempeñan el papel de filtro del agua que las atraviesa. También se les considera esponjas, que tienen la capacidad de absorber agua durante períodos particularmente húmedos, limitando así, por ejemplo, el riesgo de inundaciones. Agua que redistribuyen con gracia cuando escasea, evitando las sequías. Los humedales del Parque Périgord-Limousin, y más particularmente los del Lemosín, situados a la cabecera de tres cuencas hidrográficas, ven aún más exacerbado este interés.
LA EVOLUCIÓN NATURAL DE UNA ZONA HÚMEDA
Los humedales evolucionan a través de varias etapas:
- La pradera húmeda: la vegetación es baja, el agua puede estar presente todo el año. Los prados húmedos se diferencian según el tipo y la intensidad del manejo practicado (pastoreo, siega, trituración, etc.). Allí encontramos a la Población Marisma también llamada “caléndula de agua” pero también a la Agachadiza Marisma también llamada “reina de las marismas”.
- La megaforbia: la vegetación es más alta (más de 1.5 m) y exuberante. A menudo se encuentra a lo largo de cursos de agua, o reemplaza praderas húmedas pastoreadas o segadas cuyas prácticas de manejo han sido abandonadas. Allí nos topamos con la Angelique des Bois y el Lixux iridis.
- Forestación húmeda: árboles y arbustos crecen en suelos encharcados durante parte del año. La vegetación herbácea está escasamente presente y poco diversificada. Encontramos allí el aliso negro y el jilguero.
- El estanque: en esta pequeña masa de agua, las larvas de insectos sirven de alimento a los renacuajos que se convertirán en ranas y sapos.